⊛ Todo lo que debes saber sobre la suspensión de pagos y quiebra - Galán Palmero Abogados

Suspensiones de pagos y quiebra de empresas

Cuando escuchamos que una empresa está atravesando por un mal momento económico, lo primero que se nos viene a la cabeza es la palabra quiebra. Es decir, pensamos que dicha sociedad entrará en una fase de liquidación de su patrimonio.

Sin embargo, lo cierto es que este no es el único resultado posible ante una crisis, existe la suspensión de pagos y si todo va de acuerdo al plan, la empresa podrá continuar sus operaciones. Conozcamos estas figuras.

Aspectos comunes de la quiebra y la suspensión de pagos

Lo primero que debemos mencionar, es que estas figuras cuentan con varios elementos en común, razón por la cual son muy fáciles de confundir. En este sentido, encontramos como una característica esencial que comparten la suspensión de pagos y la quiebra, es que son situaciones de crisis que puede atravesar una empresa en cualquier momento por diversas causas.

Ambas figuras se les suele asociar a una mala gestión, pero la verdad es que las causas pueden ser de lo más variadas. En este sentido, en ambos supuestos la empresa no puede hacer frente a sus obligaciones en los plazos y términos originalmente pactados.

Otro elemento que tienen en común estas situaciones, es que en España se tramitan a través de un procedimiento concursal. De esta manera, se busca el pago a los acreedores de forma organizada bajo la dirección de un juez.

Recuerde, ante los primeros signos de problemas asesórese con los mejores abogados especialistas en esta materia. No espere a que los problemas se agraven, con el tiempo necesario y la mejor orientación legal podrá tomar las medidas más acertadas.

¿Qué es una suspensión de pagos en Málaga?

Dicho lo anterior, pasemos a detallar lo que cada una de estas figuras significa. Empezamos con la suspensión de pagos, que se produce cuando el valor del activo circulante de la sociedad es inferior al del pasivo circulante. Esto se traduce en que, la suspensión de pagos es un problema de liquidez.

Lo explicado quiere decir que el patrimonio de la empresa es superior a su pasivo, por tanto, podría pagar sus deudas. No obstante, la disposición del efectivo no se tiene al momento en que debe hacer frente a sus compromisos más próximos, en otras palabras, la empresa tiene capital, pero está ilíquida o sin flujo de caja.

Cuando los administradores se ven en esta situación, pueden verse en la obligación de solicitar el concurso de acreedores. Esta es la manera en la que pueden congelar los pagos pendientes, al tiempo que la administración concursal busca garantizar la viabilidad de la empresa. Esto lo hará, mediante la refinanciación de las deudas a corto plazo, modificando (en común acuerdo con los acreedores) los plazos de vencimiento, para ubicarlos en un momento más alejado en el tiempo.

De no poderse llegar a este tipo de acuerdos, mediante el procedimiento judicial de concurso de acreedores se procederá a la liquidación de los activos de la empresa para que, de forma organizada, pueda satisfacer la mayor cantidad de deudas posible. Se espera en estos casos, que esta liquidación de activos no suponga la disolución de la empresa, pero será algo que se determinará en cada caso concreto.

Posibles soluciones para la suspensión de pagos

Tal como lo señaláramos, en estos supuestos se debe apostar por refinanciar las deudas con los acreedores. Esto se podrá conseguir negociando una prórroga del periodo para la cancelación de créditos con las entidades financieras, así como estableciendo períodos de pago más largos con los acreedores más próximos. En otras palabras, que las deudas a corto plazo se conviertan en deuda a largo plazo. Así se logrará ganar tiempo para mejorar los fondos o liquidez de la empresa.

En igual sentido, si se tienen facturas pendientes de cobro, se puede intentar acortar el tiempo de pago a los deudores de la empresa, lo que le permitirá obtener liquidez antes de lo estimado.

¿Qué es la quiebra?

Si como vimos, la suspensión de pagos es un problema de liquidez, de la cual la empresa pudiera salir con un refinanciamiento de la deuda o modificando los plazos de pago. La quiebra es una situación más gravosa. Y es que esta implica que el patrimonio neto de la empresa tiene un balance negativo, lo cual se produce en la mayoría de los casos, por pérdidas acumuladas en el tiempo. Esto da cuenta de una situación definitiva, en la que por lo general la empresa no podrá tener los recursos para pagar sus obligaciones en el futuro, ni a corto o largo plazo porque sencillamente no los ha generado.

Como se observa, la quiebra es un problema de solvencia. Caso en el cual, suele ser una situación más complicada de resolver, por lo que, para evitar la desaparición de la empresa puede recurrirse a una ampliación de capital. No obstante, cuando esta solución no es viable, suele ser bastante común solicitar el concurso de acreedores. Así se busca la mejor manera para resolver esta compleja situación y, de ser posible, continuar la actividad.

Posibles soluciones para la quiebra

La quiebra es un aspecto más complicado que por lo general contrasta con la temporalidad de la suspensión de pagos, ya que suele tener un carácter definitivo. En este supuesto, como ya lo indicáramos lo ideal sería obtener más capital, así se equipararía el activo al pasivo, para lograr un patrimonio neto positivo.

La mejor asesoría en Málaga

Si su empresa se encuentra sumida en alguno de estos supuestos, no dude en contactarnos. Nuestro excelente equipo de abogados mercantilistas le dará la mejor orientación y acompañamiento para que su empresa enfrente estos difíciles momentos de la mejor manera posible.

Estudiaremos su caso con detalle, y juntos abordaremos la solución legal que más le convenga.

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