⊛ ¿Qué son ficheros de morosos? ¿Cómo salir de ellos? - Galán Palmero Abogados

Ficheros de Morosos

Las crisis económicas son un fenómeno al que todos estamos expuestos, ya sea como acreedores o deudores no podremos escapar siempre de los estragos que causan. Sin embargo, existen algunos mecanismos extrajudiciales a los cuales acuden muchos acreedores, como una forma de presión al deudor. 

Estas herramientas, conocidas como ficheros de morosos, están ligadas a la reputación crediticia de personas físicas y jurídicas, a la par de que pueden generar algunos dolores de cabeza, conozcamos más.

¿Qué son los ficheros de morosos?

Lo primero será tener claro de qué se tratan estos ficheros y cuál es su finalidad. Así tenemos que estos ficheros son listas o registros contentivos de los datos de personas físicas y jurídicas, que han incurrido en el impago de alguna deuda. Estos listados, son administrados por diferentes empresas y se trata de registros automatizados. 

La finalidad de estas herramientas, no es más que la de servir de consulta para aquellas entidades financieras, o empresas que prestan algún servicio de financiamiento, préstamo o hipoteca, con la intención de conocer el riesgo de operar con determinada persona. Es decir, quienes se encuentran incluidos en estos ficheros gozan de una mala reputación como pagadores, por tanto se les dificulta su acceso a préstamos, hipotecas o financiación de cualquier tipo.

¿Cómo funcionan los ficheros de morosos?

Ahora que tenemos claro qué son y para qué se utilizan los ficheros de morosos, lo siguiente es conocer cómo funcionan. En principio, la intención de cualquier deudor, se supone, es pagar sus deudas según lo pactado con el acreedor. Esto implica que todas las condiciones se cumplan, es decir el monto adeudado y el plazo para pagarlo. Ahora bien, cuando el deudor es requerido para que cumpla su obligación de pago, y éste simplemente no paga, se presenta evidentemente un conflicto en perjuicio del acreedor.

Una de las medidas que puede tomar el acreedor, como una forma de ejercer presión sin acudir a la vía judicial, es incluir al deudor en una lista de morosos. De esta manera, el acreedor proporciona al administrador de la lista los datos del deudor y los de la deuda impaga para que se le incluyan en este registro. 

Es así como las entidades financieras, empresas de financiamiento y afines, al consultar este fichero encontrarán que esa persona tiene deudas pendientes, lo que acarreará una mala reputación al momento de pagar y por tanto un alto riesgo de hacer alguna operación con él. 

¿Cómo se entra en un fichero de morosos?

Lo anterior no da carta blanca a los acreedores para que incluyan de forma indiscriminada a sus deudores en una ficha de morosos. Si bien es cierto que estos funcionan como una herramienta disuasoria para los impagos, siempre existen casos en los que se tratarán de malos entendidos o de una deuda cuya existencia deberá ser dilucidada en vía judicial o simplemente casos en los cuales la deuda fue pagada y se pretende seguir cobrándola.

De manera que, se debe dar la concurrencia de algunas condiciones para que la inclusión de un deudor sea legítima y apegada a la normativa sobre Protección de Datos Personales y a la instrucción emanada de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

Estas condiciones son las que a continuación se explican:

Lo primero y esencial será que la deuda impaga sea cierta, vencida y exigible, en otras palabras, debe tratarse de una cantidad líquida de dinero de la que se tenga dudas sobre su origen.

En segundo término, se debe dar un requerimiento previo de pago, por lo tanto, no se podrá solicitar la inclusión del deudor al fichero si antes no se ha procedido a reclamar las cantidades adeudadas.

No pueden existir documentos que contradigan los requisitos anteriores. 

Esto quiere decir que, si existen dudas sobre la legitimidad de la deuda, no se puede reflejar estos datos en el fichero. Por tanto, si existe una reclamación judicial, administrativa o arbitral, no podrá procederse a incluir el nombre del deudor, asimismo, si aparece un comprobante del pago, no tiene sentido alguno tratar de acudir a esta herramienta.

Plazos a tener en cuenta

Por su parte, para comunicar deudas a estos ficheros, las mismas deben contar con al menos 4 meses de antigüedad. En igual sentido, el titular o administrador del fichero se encuentra en la obligación de comunicar al deudor su inclusión en el listado con un plazo de anticipación de 30 días, en caso contrario incurriría en una falta sancionable.

En este plazo, el deudor puede modificar sus datos, es decir, puede probar la inexistencia de la deuda, identificar que el monto es otro o situaciones por el estilo. Por su parte, el acreedor, quien ha sido quien aportó los datos al responsable de fichero, cuenta con 10 días para responder sobre la solicitud que hiciera el deudor; de no contestar, se procede a la rectificación o eliminación de los datos.

¿Cómo saber si se encuentra en un fichero de morosos?

Como ya lo indicáramos, el deber ser es que le sea comunicado que en un plazo de 30 días se le incluirá en el fichero, pero si por diferentes circunstancias esta notificación no se da, es el momento de recordar que todos tenemos el derecho a acceder a nuestros datos. 

Sobre esta base, a petición del deudor, el responsable del fichero se encuentra obligado a informarle si se encuentra en el listado, así como, aportar las evaluaciones y apreciaciones que se han comunicado en los últimos seis meses, el nombre y dirección de los acreedores quienes han cedido los datos. El responsable del fichero tendrá un mes para contestar, si pasado este tiempo el deudor no recibe respuesta se recomienda acudir a la AEPD.

¿Cómo eliminar los datos de un fichero de morosos?

Si ya se encuentra en estos listados, la forma más común y sencilla de salir de ellos es pagando la deuda. Otro supuesto sería, que pudiera demostrar que no se reúnen los requisitos antes señalados. Finalmente, la ley establece que no se puede mantener a un deudor en un fichero de morosos por más de 5 años tiempo en el cual deberán sacarlo del listado.

¿Cuáles son los ficheros más consultados?

En España existen muchas empresas que gestionan estas listas; no obstante, existe un grupo de las consultadas por ser las que más credibilidad poseen. 

El primero de ellos es ASNEF-EQUIFAX. Este fichero lo desarrollan de forma conjunta la Asociación Nacional de Entidades de Financiación y EQUIFAX IBÉRICA SL. El mismo muestra la información sobre operaciones impagas aportada por el acreedor. 

Otro fichero muy popular es el Registro de Aportaciones Impagadas (RAI), el cual únicamente funciona para personas jurídicas y recoge información de los impagos, de personas jurídicas, de cuantía igual o superior a 300 euros. Como condición, se debe aportar documentos donde aparezca la firma del deudor reconociendo la deuda. 

Se suma a esta selección, BADEXCUG un fichero de morosos particulares más conocido como Experian. Sus datos los obtiene de las más de 232 entidades que lo forman, entre bancos, cajas, sociedades financieras, cooperativas de crédito, siendo las empresas que aportan datos de sus deudores las únicas que lo pueden consultar. 

También se encuentra el fichero CIRBE, que es la central de información de riesgos del Banco de España. 

En Galán Palmero Abogados estamos para servirle, no dude en ponerse en contacto con nosotros.

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