⊛ ¿Qué es el concurso de acreedores? Procedimiento judicial - Galán Palmero Abogados

Concurso de acreedores

Bien sea como deudor o como acreedor, encontrarse en el desarrollo de un concurso de acreedores nunca ha sido una situación sencilla. Por ello, estar asesorado por expertos en esta materia será de vital importancia. De igual forma, queremos ofrecerle más información sobre este procedimiento judicial, sus ventajas y consecuencias.

De esta manera, dispondrá de datos especialmente relevantes si se encuentra atravesando por este difícil momento.

Concurso de acreedores en la ciudad de Málaga

Si se desenvuelve usted en el mundo empresarial, es probable que el término Concurso de Acreedores no le sea del todo extraño. Sin embargo, iniciaremos con una breve explicación de lo que se trata.

Así pues, un concurso de acreedores es un procedimiento judicial mediante el cual se pretende que un deudor insolvente (empresas generalmente, pero puede tratarse de sociedades mercantiles, sociedades profesionales o autónomos) haga frente a sus deudas, de manera ordenada. Esto, con la intervención del juez y una administración concursal y a través de convenios con los acreedores o, en el peor de los casos, la liquidación de bienes.

De esta forma, se busca mantener en la medida de lo posible la continuidad empresarial, al tiempo que se intenta satisfacer equitativamente los créditos existentes en el patrimonio del deudor.

Asimismo, vale señalar que durante este procedimiento se evaluará el desempeño de los administradores de la empresa, lo que permitirá determinar si la situación de insolvencia se generó o se vio agravada por su conducta.

Consecuencias inmediatas del concurso de acreedores

Como es de esperar, al iniciarse un procedimiento de concurso de acreedores, se generan una serie de consecuencias inmediatas para el deudor, ahora llamado concursado. Entre las más destacadas podemos enumerar, que las ejecuciones particulares pendientes, así como el cobro de intereses, se detendrán. También, la presentación de nuevas demandas o la liquidación del patrimonio a petición de uno de los acreedores, se verán impedidos.

Tipos de concursos de acreedores

Ahora bien, es oportuno indicar que existen dos tipos de concursos de acreedores. La diferencia entre ellos radica principalmente, en el inicio del proceso concursal. Veamos con detalla de qué se trata cada uno:

Concurso de acreedores voluntario

Este concurso lo inicia el propio deudor, al momento de percatarse de su situación de insolvencia, contará con un plazo máximo de 2 meses para solicitar la declaratoria del concurso.

Al respecto, es importante tener en cuenta algunos aspectos. Uno de ellos es que, la insolvencia, puede ser inminente o existente, donde la primera es aquella en la que el deudor prevé que no podrá cumplir con sus obligaciones a corto plazo. Mientras que en la segunda, el deudor ya se encuentra imposibilitado de cumplir sus obligaciones al vencimiento de las mismas.

Por otra parte, al ser el deudor quien solicita el concurso se protege de las posibles acciones de sus acreedores. Pero además, deja en evidencia, al menos a primera vista, que mantiene una sana administración de su empresa.

Concurso de acreedores necesario o forzoso

Frente al concurso voluntario podemos identificar al necesario o forzoso, el cual es solicitado por los socios o por un acreedor, siendo esto último lo más común en Málaga.

Para que el acreedor se encuentre legitimado para solicitar el concurso debe reunir una serie de requisitos. De este modo, el acreedor debe ser titular de un crédito vencido y que el deudor no lo haya satisfecho durante los 6 meses anteriores a la presentación de la solicitud de concurso.

En este orden de ideas, tanto los socios como el acreedor que soliciten el concurso, deben fundamentar su petición y demostrar la situación ruinosa de la empresa. Igualmente, se deberán aportar los medios que prueben la condición de acreedor, y que el crédito vencido no ha sido pagado por el deudor.

Presentada y admitida la solicitud, el deudor cuenta con 5 días para comparecer y formular oposición por escrito. Esta oposición, deberá acompañarse de los medios de prueba que estime pertinentes.

Si usted se encuentra en esta situación, como deudor o acreedor, no dude en contactarnos. Nos encontramos en Málaga para asesorarle sobre el procedimiento y los medios de prueba que puede aportar.

¿Dónde se solicita el concurso de acreedores?

Dicho lo anterior, podrá preguntarse dónde debe iniciarse este procedimiento. Pues sencillamente, la solicitud del concurso de acreedores, ha de presentarse ante el Juzgado de lo Mercantil competente por razón de territorio. Es decir, donde la empresa tenga su domicilio social.

Fases del concurso de acreedores

A los fines de lograr los mejores resultados de un concurso de acreedores, es importante que los involucrados conozcan el desarrollo de este proceso. En caso de dudas o para profundizar en cada aspecto, es fundamental contar con la asesoría de abogados especializados. En todo caso, el concurso de acreedores puede resumirse en las siguientes fases:

Fase I: Común

En esta fase, el juez designa un administrador concursal quien elaborará un informe. Dicho documento contiene diversa información del deudor y su situación. Pero, se destaca un listado de los bienes y derechos del deudor y la determinación de la cuantía y clasificación de las deudas del concursado frente a cada acreedor.

Sobre este particular, los acreedores pueden presentar su disconformidad con el contenido del listado, lo que dará inicio a los llamados incidentes concursales.

Fase II: Convenio

Tal como ya se ha señalado, la idea del concurso es que el empresario pueda seguir su actividad y cumpla sus obligaciones, siempre que su situación lo permita. Para lograr esto, se planteará un convenio con los acreedores, mediante el cual se pueda pactar entre el deudor y los acreedores distintos mecanismos que permitan poder cumplir con los pagos.

En consecuencia, pueden acordarse rebajas en las deudas o la modificación de plazos y condiciones de pago.

De no lograrse el convenio, el proceso deberá entrar en la fase de liquidación, donde se realiza la conversión del patrimonio en dinero que se distribuirá entre los acreedores.

Fase III: Liquidación

En la fase de liquidación, los administradores concursales buscarán transformar el inventario de la masa activa de bienes en dinero. Así, procederán al pago a los acreedores.

Esta fase puede iniciarse a solicitud del concursado, en cualquier momento del procedimiento. Pero, si habiendo llegado a un convenio, se evidencia la imposibilidad de cumplir los pagos y obligaciones contraídas, iniciará la fase de liquidación para el deudor. Asimismo, cualquiera de los acreedores que evidencie estas complicaciones podrá solicitar la liquidación de los bienes.

Por otra parte, la liquidación puede iniciarse de oficio cuando no se presente o se apruebe una propuesta de convenio. Igual consecuencia  tendrán la declaratoria judicial firme de nulidad del convenio o  su incumplimiento.

Calificación

Finalmente, como consecuencia del inicio de la fase de liquidación, se tratará de determinar si la insolvencia del concursado, fue fortuita o culpable. En tal sentido,  se fijarán los efectos para el concursado, sus representantes y cómplices, de ser declarado un concurso culpable.

Así las cosas, de ser un concurso fortuito, los administradores no se consideran causantes de la situación del negocio, siendo libres de responsabilidades. Por su parte, el concurso culpable implica que a criterio del juez ha existido dolo o culpa grave en los administradores, generando o agravando el estado de insolvencia. Igualmente, si durante el desarrollo del concurso se ha impedido o dificultado a los administradores concursales el desempeño de sus funciones por parte de los administradores de la concursada.

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