⊛ Cómo realizar la reclamación de impagos en Málaga - Galán Palmero Abogados

Reclamación de impagos

Algunas personas ven el coste del cobro de acreencias como un gasto y no como una inversión. Por lo general, estas personas evitan iniciar procesos legales porque piensan que no pueden afrontar los honorarios de los profesionales del derecho civil. Sin embargo, la realidad es que, en muchos casos, actuar a través de los tribunales es la única manera de cobrar el dinero.

Ante la posibilidad de iniciar algún tipo de acción judicial, es importante realizar un análisis de coste-beneficio. Se debe determinar de forma objetiva las posibilidades de ganar el proceso y el tiempo estimado del mismo.

¿Es mejor un reclamo extrajudicial?

Llegados a este punto es común preguntarse si antes de acudir a los órganos jurisdiccionales, es prudente intentar adelantar gestiones extrajudiciales para obtener el pago de las obligaciones del deudor. Sin embargo, esta decisión dependerá de cada caso específico. Queda de parte de cada quien decidir si debe acudir directamente a los canales legales, o si, por el contrario, es mejor actuar de forma particular, sin acudir a las vías judiciales para ello.

Vía contacto personal

Al enfrentarse a una decisión de este tipo, lo primero que se debe considerar es que, en realidad no existe un procedimiento establecido de antemano para los cobros extrajudiciales. Por otro lado, para lograr el cobro por esta vía es muy recomendable iniciar el contacto personal con el deudor, bien sea mediante contacto directo, una llamada telefónica o una vídeo conferencia.

Para que esta técnica sea lo más eficiente posible, además de ser amable al momento del contacto, se debe procurar utilizar un lenguaje asertivo y amistoso. Asimismo, es aconsejable manejar el asunto de forma inteligente y plantear el requerimiento como un recordatorio, ya que, “a todos en algún momento se le ha pasado la fecha de un pago”.

Vía escrita (más formal)

Si el contacto personal no funciona, llega la hora de ir a un nivel más formal y lo mejor es realizar el nuevo contacto de forma escrita, esto además crea un comprobante de que se está realizando una diligencia de cobro. En ese sentido, lo más recomendable es redactar una carta o un correo electrónico en términos amables y cordiales que permita dejar constancia de lo que antes se solicitó de forma verbal.

Asimismo, para dejar evidencia y fecha cierta de esta comunicación es una buena idea acudir a la comunicación vía burofax (un servicio que permite enviar de manera urgente documentos a terceros muy utilizado en el ámbito legal).

En este documento se debe dejar claro (sin abandonar el tono cordial), que hay un impago y que se quiere encontrar la forma de que el deudor logre ponerse al día. Aquí hay que tomar en cuenta que el documento debe contener todos los datos del deudor como identificación, dirección, etc., así como la información sobre la obligación (importe de la deuda, concepto, etc.).

Exigencia firme

Si ya se realizó tanto el contacto verbal como por vía escrita llega el momento de tomar una posición más contundente. Si llegado este punto aún no se ha recibido el pago de las obligaciones del deudor, se debe realizar un requerimiento de pago en términos firmes. En el documento se debe dejar claro un plazo perentorio para la satisfacción de la acreencia, con la advertencia de que, si no se cumple con el mismo, se iniciarán acciones legales.

¿Es conveniente acudir a la vía judicial para reclamar deudas en Málaga?

La estrategia y técnica descritas para realizar el reclamo por la vía extrajudicial, por lo general, tienen un impacto psicológico muy importante en el deudor. Sin embargo, en ocasiones estos trámites no son suficientes para asegurar el éxito del requerimiento de pago. Puede ocurrir que el deudor en realidad no pueda pagar, pero otras veces esa supuesta incapacidad es ficticia y oculta deliberadamente bienes y rentas con miras a evadir sus obligaciones.

Aunque muchos de estos deudores se encuentren en una evidente situación de insolvencia, ello no implica que se deba renunciar al cobro. Lo anterior se debe a que la capacidad económica del deudor puede cambiar y en el futuro será posible realizar el cobro del capital, los intereses y los costes del proceso judicial.

En tal sentido, llevar a cabo la intimación judicial, abre una vía legal de investigación patrimonial que generalmente permite encontrar sueldos, ganancias o bienes que el deudor moroso posee. Esto gracias que a través de los actos tribunalicios se puede acceder a la información de Hacienda, la Seguridad Social, Tráfico, Bancos, Entidades Financieras y otros entes de carácter público o privado.

Asimismo, si al momento de iniciar el proceso de demanda judicial el deudor es insolvente, se puede solicitar al juzgado que efectúe las indagaciones correspondientes sobre el patrimonio del demandado. De esa forma se puede conocer si su capacidad económica ha mejorado o no.

Procedimiento a seguir para el reclamo judicial de impagos

Ante una situación donde se deba acudir a la vía judicial se puede utilizar diferentes procedimientos según el caso y los requisitos que disponga la ley.

Uno de los procedimientos más utilizados es el monitorio para deudas dinerarias líquidas y exigibles (que estén vencidas) sin límite de cuantía. En estos casos, se debe actuar de conformidad al proceso verbal, siempre que la cuantía no supere los 6.000 euros. De lo contrario, se debe seguir la vía del juicio ordinario.

Otra forma de llevar a cabo la demanda es hacer uso del juicio cambiario para obligaciones documentadas en instrumentos como cheques, pagarés y letras de cambio. Siempre que estos instrumentos cumplan los requisitos legales para ser accionados como tales. Si tiene alguna duda puede contactarnos, nuestro equipo de abogados en Galán Palmero está disponible.

¿Qué hacer cuando se obtenga la sentencia?

Si bien es cierto que ganar el pleito otorga al vencedor una orden judicial que puede ser ejecutada, esto no garantiza el pago de la deuda. Si el deudor aún no atiende a la reclamación de cumplir su obligación, se debe instar al juzgado que inicie el cobro de la deuda mediante el procedimiento adecuado.

Aquí hay que tomar en consideración que, para iniciar el procedimiento de ejecución de títulos judiciales se deberá esperar 20 días desde que haya quedado firme la sentencia. Además, se debe tomar en cuenta que lo anterior es válido cuando no cabe recurso alguno (como apelación o casación). Solo en ese momento el juez comenzará la fase de ejecución forzosa y emitirá una orden para que la policía local se involucre en el cobro de las obligaciones.

Contáctenos

Envíenos un Mensaje

¿Preguntas?

¿Tienes alguna duda? ¿Quieres contratar algún servicio o pedir presupuesto?

Escríbenos, estaremos encantados de atenderte en la mayor brevedad posible

imginicio5

Solicitar presupuesto